ELVIS
En un pequeño caserío vivía una familia con dos niñas. Un día el padre decidió vender la granja. La hija menor estaba muy triste porque tenía un cerdito llamado ELVIS, que era su mejor amigo.
El comprador que quería llevarse al cerdito planeaba sacrificarlo, pero la niña no lo sabía. Un día ella vio un anuncio en el pueblo donde decía que el hombre iba a matar al cerdo y al reconocer la foto de Elvis se desesperó. Rápidamente corrió a la granja, tomó al cerdito y lo llevó con ella para protegerlo. Cuando el padre descubrió lo que había pasado, la niña le explicó llorando cuánto quería a Elvis y lo importante que era para ella. Al ver su dolor el padre decidió cambiar su decisión.
No vendería la granja ni permitiría que Elvis fuera sacrificado. Finalmente, la familia se quedó en la granja , y la niña y su cerdito pudieron seguir juntos y felices.
GIIM3 IHSSANE, YOUSSRA, ZINEB
Cuando triunfó la pasión
Había una vez, Fares le encantaba dibujar, pero escondía su talento por miedo a las burlas de sus amigos y porque era muy tímido.
Un día, la escuela anunció un concurso de arte, su profesor lo animó a participar porque conocía sus capacidades. Fares estaba dudando, aunque luego tomó la decisión de participar porque el dibujo permite transmitir su personalidad y es un medio para expresar pensamientos y sentimientos.
Después de una semana, los estudiantes se reunieron en el patio, el director dijo:
_ El ganador en primer lugar es... Fares_.
Todos los presentes aplaudieron, incluso los chicos que se habían burlado de él.
Fares se sintió orgulloso. No sólo porque todos reconocían su talento, sino también porque comprendió que cuando crees en algo que amas, te lleva a lugares que jamás imaginaste.
ZERAOULIA Ali
Los corales
Había una vez un pez que no podía nadar, porque tenía dañada la aleta. Esta situación dificultaba mucho cuando escapaba de otros depredadores. Un día, estaba descansando en un coral, cuando de repente apareció un tiburón. El pez se asombró de su gran tamaño. Al ver que se acercaba, quiso huir, aunque la aleta le dificultaba para poder escapar. El tiburón cada vez se acercaba más. Miró a un lado y vio una cueva. Se metió dentro justo a tiempo, evitando los dientes del tiburón.
Al principio, la cueva parecía oscura y aterradora, pero el pez se dio cuenta de que estaba a salvo. Mientras esperaba a que el tiburón se fuera, descubrió un mundo submarino lleno de criaturas sorprendentes y corales coloridos.
GII M4 Yefri



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